El desabastecimiento de medicamentos es un grave problema que se ha implantado a lo largo de toda la geografía española y con una tendencia ascendente realmente preocupante. Cada vez son más personas las que tienen que iniciar una peregrinación farmacia tras farmacia, en busca de alguna unidad “perdida” en algún cajón del medicamento que su médico les ha recetado. Estos recorridos no solamente se reducen a las farmacias de una misma ciudad, sino que en ocasiones se traducen en viajes a otras comunidades autónomas, o incluso a nuestros países vecinos, en busca de mejor suerte.

Según la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), en 2018 hubo 1.332 notificaciones de problemas de suministro de medicamentos y solamente en el primer semestre de 2019 ya se habían recibido más de 940, un 25,5% más que en el mismo semestre de 2018, por lo que a final de año es más que probable que se supere el récord del año pasado.

 

En marzo de 2019, la Directora de la AEMPS, indicaba que la situación “no es preocupante” y “está bajo control”, y que “de ninguna manera esto supone un problema de salud pública”. Sin embargo, la gráfica anterior muestra una realidad mucho más grave de lo que se admite y es evidente que el problema cada vez se hace más y más grande. Son miles los pacientes que están sufriendo el desabastecimiento de su medicación y que no pueden continuar con sus tratamientos, con los riesgos que ello conlleva para su salud. Entonces, ¿qué se está haciendo por evitarlo? ¿Dónde nace realmente el problema?

Causas

Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) un problema de suministro es una situación en la que las unidades disponibles de un medicamento en el canal farmacéutico son inferiores a las necesidades de consumo nacional o local. Las principales causas oficiales que se transmiten son variadas y se resumen en las siguientes:

  • Problemas en el proceso de producción: Ya sea por falta de los principios activos necesarios para la fabricación, por problemas de calidad/seguridad o por mantenimiento o mejoras de las instalaciones. Algunos casos sonados han sido el del Valsartán, el Dalsy 20 mg/ml o el Adiro.
  • Motivos económicos o estratégicos: En algunos casos, los laboratorios deciden dejar de fabricar un medicamento en base a su estrategia comercial, y en otros, por la modificación de las condiciones de su precio y financiación por el Sistema Nacional de Salud. Esto último solamente sucede con medicamentos antiguos y fuera de patente, cuyo precio de financiación es tan bajo que al laboratorio ya no le salga rentable continuar con su producción.
  • Problemas en la demanda: por último, a veces las causas vienen motivadas por un error en la estimación de demanda, que suelen estar motivados por por crisis sanitarias como brotes inesperados, gripes o desastres naturales.

Sin embargo, existe un cuarto motivo al que no se le da tanta cabida mediática y también es uno de los grandes causantes del desabastecimiento de medicamentos, como la exportación de medicamentos o, como se conoce en el sector farmacéutico, el doble precio.

En países europeos donde la sanidad no tiene una condición subvencionada tan fuerte como en España, el coste de los medicamentos es mucho mayor para el paciente. Esto está motivando que una gran cantidad de los fármacos que salen de los laboratorios para su distribución y dispensación en España, acaben en países como Reino Unido o Portugal. ¿Por qué? Porque genera inmensos beneficios para los distribuidores.

El precio de los medicamentos en España está fijado por la Comisión Interministerial de Precios, adscrita al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, buscando la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, por lo que el precio al que un distribuidor puede vender los medicamentos a las farmacias está limitado y deja márgenes bastante ajustados. ¿Qué pasa en los países con venta libre? El precio responde a criterios de mercado, por lo que es muy superior. Por tanto, el distribuidor también podrá vender a las farmacias o distribuidores extranjeros a mayor precio, obteniendo muchas más ganancias. ¿Cuánto más? Simplemente hay que acudir al nombre de esta “práctica” para tener un orden de magnitud de los precios a los que se vende a otros países, en comparación con el precio de venta de distribución en España.

Esto implica que gran parte de los medicamentos que se deberían vender en nuestro país, acaban en hogares ingleses, portugueses o de muchas otras nacionalidades, causando el desabastecimiento al que estamos, por desgracia, cada vez más acostumbrados.

 

Soluciones

Hasta el momento, algunas de las medidas que se están tomando tanto desde la AEMPS como desde los Colegios Oficiales de Farmacéuticos son:

  • Planes de prevención, para los titulares de la autorización de comercialización (TAC) que hayan generado problemas de calidad o bien aquellos que presentan mayor número de faltas en el semestre.
  • Revisión de procedimientos: en las inspecciones a laboratorios TAC, para asegurar el abastecimiento continuo de los medicamentos cuya falta tiene un impacto asistencial.
  • Elaborar un documento guía accesible, que introduzca todas las herramientas regulatorias disponibles en materia de notificación, evaluación, coordinación y comunicación, facilitando su uso para minimizar los problemas de suministro.
  • Introducir indicadores que permitan analizar la repercusión de las actividades regulatorias y optimizar las bases de datos de la AEMPS para conseguirlo.

A pesar de estas medidas, es evidente que la situación empeora con el paso de los meses y cabe la posibilidad de pensar si se está haciendo todo lo posible para que los pacientes afectados por este grave problema encuentren una solución a corto plazo. De hecho, a finales de 2018, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) pidió más medidas a la AEMPS para solucionar el desabastecimiento de medicamentos. Casi un año después, la situación ha empeorado considerablemente y la propia AEMPS ya prevé que habrá fármacos que continuarán con problemas de abastecimiento hasta finales de 2021.

En definitiva, el desabastecimiento de medicamentos parece que ha llegado para quedarse y con previsiones a futuro nada halagüeñas. Los pacientes están viendo como sus tratamientos se están interrumpiendo o siendo modificados a la fuerza, con los graves peligros que eso conlleva para su salud.

Para solucionarlo, es necesario que todos los actores del sector farmacéutico, desde la AEMPS, Colegios de Farmacéuticos y grandes corporaciones, incrementen los esfuerzos por reducir al máximo los medicamentos en falta, y la única vía para ello es anteponer el bienestar de la sociedad a sus intereses económicos y corporativos. Tienen mucho trabajo por hacer y, de no centrarse cuanto antes en ello, la situación puede llegar a ser alarmante en el corto plazo.

Listado de medicamentos que tienen actualmente problemas de suministro.