Un país en vela incapaz de descansar o conciliar un sueño reparador.

Si hay algo que ha traído esta pandemia es una gran incertidumbre y pérdida de rutinas. No saber que pasará en cuestión de días, manejarnos en un ambiente totalmente desconocido o el choque de cambio de hábitos, ha generado un aumento de estrés en la población española. Entre un 25-35% de los españoles ha sufrido o sufre insomnio provocado por situaciones de estrés como puede ser la del coronavirus.

Insomnio

El insomnio es el trastorno de sueño más frecuente en la población. Consiste en una reducción de la capacidad para dormir, es decir, dificultad para conciliar o mantener el sueño, despertar precoz o incluso, sueño no reparador.

Un trastorno que te hace sentir cansado durante todo el día y despierto durante la noche. No solo puede minar la energía y estado de ánimo, sino que también puede afectar tu salud, desempeño laboral y calidad de vida.

Tipos

El insomnio puede manifestarse de diferentes maneras, desde la dificultad para dormir, hasta problemas para mantener el sueño, los cuales se clasifican en:

Insomnio de inicio:

Problemas para iniciar el sueño en menos de 30 minutos.

Insomnio de mantenimiento:

Problemas para mantener el sueño, desvelándote más de 30 minutos, o despertándote definitivamente de manera precoz consiguiendo un tiempo total de sueño escaso.

 

La duración del trastorno del sueño también es otro factor que marca la gravedad del insomnio:

Transitorio. Durante un corto periodo de tiempo (varios días).

Puede aparecer por cambios ambientales del sueño, estrés, cambios de rutina, jet lag, consumo de cafeína, alcohol, nicotina, drogas.

Insomnio de corta duración. Dura alrededor de tres semanas.

Suele darse en situaciones de estrés o de transformación de las condiciones de vida.

Crónico. Duración mínima de seis meses

Producido por enfermedades físicas o psiquiátricas crónicas.

Causas

Casi el 50% de los adultos ha padecido o padece insomnio en algún momento de su vida. Cifra que se ve en aumento por causas tan comunes como:

  • Estrés o ansiedad. 
  • Tecnología o vamping.
  • Menopausia.
  • Malos hábitos de sueño. 
  • Factores ambientales.
  • Consumo de cafeína, nicotina y alcohol.

Consejos para prevenir el insomnio

Para prevenir el insomnio es necesario identificar aquello que nos lo está causando. Una vez identificado simplemente debemos evitarlo, pero si tus hábitos de sueño son los adecuados, aquí te dejamos algunos consejos para prevenir el insomnio:

  •  Asocia la cama con el sueño

Es importante que no utilices el dormitorio como lugar de trabajo o para realizar actividades que no estén relacionadas con el descanso. Esto puede mantenerte intranquilo cuando pretendas conciliar el sueño.

  • Establece rutinas

Intenta ir a la cama siempre a la misma hora y evita alargar más de 8 horas el sueño diario.

  • Evita todos aquellos factores que te desvelen

Apaga el móvil cuando vayas a dormir, evita cualquier ruido exterior, cierra ventanas y despídete de la luz hasta el día siguiente.

  • Crea un ambiente relajado en el dormitorio

La estancia debe estar acondicionada para facilitar el reposo. Es conveniente regular la intensidad de la luz y evitar la radio, la televisión u otros dispositivos que no contribuyan a crear un clima de relajación.

  • Evita comidas copiosas o bebidas estimulantes antes de dormir

Estos factores son la mezcla perfecta para sufrir insomnio. Existen variedad de alimentos que ayudan a conciliar el sueño y descansar mejor.

  • Practica la técnica de relajación 4-7-8

Si ves que ninguno de los consejos anteriores funciona, practica esta simple técnica de relajación y en cuestión de minutos estarás durmiendo.

Descansar y conseguir un sueño conciliador mejorará tu salud y calidad de vida, ya que dormir bien es necesario para cargar nuestro cuerpo de energía. 

Sabías que...

 

  • Un bebé puede dormir hasta 18 horas al día.
  • El insomnio afecta a 150 millones de personas en el mundo en desarrollo.
  • Los españoles dormimos 40 minutos al día menos que los noruegos.
  • Un 15% de la población adulta sufre de insomnio crónico.